lunes, 6 de septiembre de 2010

Analisis: El principito



El principito es un cuento clásico, corto, aparentemente sencillo, todo mundo lo conoce dado que aparece en los libros de primaria y dan por echo que lo "entienden" en el sentido que logran expresar cual es la trama de la historia.
Todo mundo sabe de sobra que el sombrero es una boa devorando a un elefante. O el rey que exige obediencia y dice ser dueño de hasta la estrella más recóndita del Universo. O la Rosa vanidosa por su belleza que vive en el pequeño planeta (corazón) de él.
Si leemos el cuento literalmente, sin ir más allá de las palabras, no encontraremos más que a un niño solitario en busca de amigos para jugar y que dada su edad no comprende a los adultos y los bombardea con sus tontas preguntas. Así, nadie pierde el sueño al terminar la lectura. Pero si somos más cuidadosos y vamos más allá de las palabras, al inconciente, a la raíz vemos que el cuento esconde todo un tesoro de ideas para buscarle un significado a la vida, buscar la felicidad.
El cuento a mi modo de ver no esta dirigido fundamentalmente a los niños sino a los adultos, al niño que aún vive en ellos pero que esta dormido y con deseos de expandirse. Pero los adultos nos hemos vuelto 100% aburridos, mediocres, solo pensantes de beneficios económicos (no todos desde luego pero si la mayoría), pero dentro de nosotros algo desea ser milagroso aunque pocos logran sacar a luz ese principito.
Afirmo que no esta dirigido a los niños porque ellos no tienen dudas
Para hacer de cualquier otro un amigo, ni temen ser felices si la ocasión es propicia, ellos entregan sus esperanzas e ilusiones sin esperar recibir nada a cambio.
El principito es la parte escondida del adulto mecanizado. Aquel que de pronto se quita la venda de los ojos y se da cuenta que el mundo capitalista esta bien para cuestiones de economía y sociedad pero que cuando se quiere vivir los sentimientos y la amistad de la misma manera esto hace infeliz a la gente.
Por siglos y a través de las culturas y religiones de todo el mundo se menciona que el hombre felíz es aquél que se desprende de las cosas y "ES" en contraste a "TENER".
Pero el proceso mismo de vivir, el de cada día nos enseña que el SER incompleto no es suficiente, para estar completo es necesario buscar vínculos con los demás de tal suerte que la vida tenga un sentido espiritual no meramente: "vivo, me reproduzco y muero".
Esto es así porque el hombre tiene su primer contacto con la madre que lo cuida cuando este es un ser frágil, según E. Fromm, el hombre es el único animal que depende más de la madre que ninguna otra especie. Así la alguna otra especie. Así la afectividad y el amor viven prendidos del hombre no por accidente sino por necesidad.
Que el principito tenía dudas de su completa felicidad lo demuestra el que en su planeta surgen plantas malas que si no son cortadas a tiempo pueden destruir su mundo. ¿Quien no ha tenido dudas de sí mismo y a querido acabar con ese sueño de cambiar y buscar la felicidad y mejor querer ser como todo mundo para no estar alejado del rebaño?
Él vive solo hasta que de pronto entre tanta yerba mala a su alrededor surge una linda planta que no parece mala. Es una hermosa Rosa jamás vista por él, pero vanidosa. Ella lo atormenta con sus solicitudes de cariño excesivo y admiración. Al darse cuenta que no está preparado para vivir con alguien tan complicada decide partir, meditar, alejarse de ella hasta comprender el significado del amor.
Quizás cuando éramos niños pedíamos cuidados ya sea porque esa es la función natural de la madre, o por querer acaparar la atención de ella sustrayendo toda su atención a costa de los demás hermanos. Sea como fuere, existe gente (no se en que porcentaje, pero diré bastante) que sólo espera amor si dar a cambio más que "amor falso", regalos o un abrazo no sentido. Inconcientemente encubren ese aspecto "transformandose" en "vampiros", simulan entregarse pero para obtener a cambio cuidados y admiración del objeto amado, sobre todo cuando ven que ese amor "suyo" esta alejado con el corazón apuntando a otro lado. parecen chupar su sangre, debilitan a su pareja con sus exigencias cada ves más paranoicas, dicen con su actitud: "¡Yo te "amo" tanto, lo he demostrado y ahora quiero que tu me correspondas incondicionalmente!"
Mencionábamos que el Principito desea marcharse para encontrar una respuesta a sus dudas.
La Rosa al conocer la decisión de él, quiere disimular su pena y sus enormes ganas de llorar. Después de ser tan engreída, ahora devela su deseo de protección mesurada. Como él ya no estará ya no le importa ser cubierta por ese á ya no le importa ser cubierta por ese biombo con el cual la cubría todas las noches para evitar las orugas y los bichos. Cuando le pregunta a la Rosa el porqué de esa decisión, ella responde que soportará las orugas para disfrutar a las mariposas.

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